Guía definitiva: Cómo conservar los alimentos en la nevera este verano sin cometer errores

Llegas de hacer la compra en tu Ahorramas de confianza, abres la nevera con el aire acondicionado puesto a tope y empiezas a meter las bolsas como si estuvieras jugando al Tetris. ¿Te suena la escena? A todos nos ha pasado alguna vez. El problema es que, en pleno julio, con los termómetros rozando los 40 grados en la calle, la forma en la que guardas la comida no es solo una cuestión de orden estético, es una cuestión de salud y de ahorro.

Saber cómo conservar los alimentos en la nevera de manera correcta evita que la comida se estropee antes de tiempo, reventando el presupuesto familiar, y nos protege de sustos estomacales indeseados. Cada zona de tu frigorífico tiene una temperatura diferente, y cada alimento tiene su lugar ideal. Vamos a repasar juntos cómo montarte el mapa perfecto de tu nevera. 

El «mapa del tesoro» de tu frigorífico: 

  • La zona más fría (Estante inferior, justo encima de los cajones): Aquí la temperatura ronda los 0-4ºC. Es el lugar sagrado para los alimentos más perecederos. Aquí van las carnes y pescados crudos que vayas a cocinar en uno o dos días, y también los productos que quieras descongelar de forma segura, siempre en un recipiente que recoja el agua. 
  • Los estantes centrales y superiores: Aquí el frío es más estable y moderado, unos 4-5ºC. Es el sitio ideal para los lácteos como yogures y quesos, los embutidos, los platos ya cocinados que te hayan sobrado, siempre en tuppers cerrados, y los productos listos para consumir. 
  • Los cajones inferiores: Están diseñados para proteger. El frío excesivo puede estropear las frutas y las verduras, por lo que este rincón menos frío es el suyo. Un truco: saca los vegetales de las bolsas de plástico cerradas para que no suden y aparezca moho. 
  • La puerta (La zona menos fría): Al abrirse constantemente, es la que más oscilaciones térmicas sufre. Guárdate este espacio para las bebidas, las salsas de mesa que ya estén abiertas, las mermeladas o los huevos. 
Mantén tu nevera a raya este verano

Tres reglas de oro para mantener tu nevera a raya este verano: 

  • No la satures: Sabemos que da mucho gusto ver la nevera llena, pero si la sobrecargas, el aire frío no puede circular bien entre los alimentos. Si el aire no circula, la temperatura sube y la comida se resiente. Deja un poco de respiro entre producto y producto. 
  • La ley de la rotación: El clásico lo que primero entra, primero sale. Cuando vengas de la compra, coloca los productos nuevos al fondo y pasa los que ya tenías hacia delante. Así consumirás antes lo que tenga la fecha de caducidad más próxima y evitarás tirar comida. 
  • Tuppers siempre cerrados: No dejes platos cocinados destapados ni latas de conserva abiertas dentro de la nevera. Pásalo todo a recipientes herméticos limpios. Así evitas que los alimentos se sequen, que se transmitan olores y, lo más importante, la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocinados. 

Mantener la nevera limpia, un repasito rápido una vez al mes no cuesta nada, y bien organizada te asegura que todo lo que compres en Ahorramas mantenga su frescura, su sabor y sus nutrientes intactos. ¡Cuidar de los tuyos empieza por saber colocar la compra! 

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