A mediados de septiembre el paisaje empieza a cambiar, los días se acortan un poquito y el mercado se llena de unos colores y aromas maravillosos que anuncian la transición hacia el otoño. Es una de las mejores épocas para visitar la frutería de Ahorramas, porque coinciden los últimos productos del verano con los primeros tesoros otoñales.
Hoy queremos rendir homenaje a las recetas de temporada de septiembre centrándonos en dos reyes indiscutibles de este mes: los higos frescos, dulces y carnosos, y las verduras en su punto óptimo para hacer un pisto de los que hacen época. ¡Saca partido al calendario gastronómico con estas ideas!
El dulce encanto del higo en platos salados
El higo es una fruta espectacular que suele comerse sola como postre, pero su dulzura natural crea unos contrastes brutales cuando la combinamos con ingredientes salados o potentes como los quesos y los embutidos curados.
Su textura suave y melosa complementa a la perfección el toque crujiente de unos frutos secos tostados o unas tostadas de pan rústico.

Tosta de higos, jamón ibérico y queso de cabra: Tuesta una rebanada de pan de pueblo de nuestra panadería. Unta una capa ligera de queso crema o pon unas rodajas de rulo de cabra. Coloca encima unos higos frescos bien lavados y cortados en cuartos, y corona con una loncha fina de jamón ibérico. Un chorrito de miel por encima y un minuto de gratén… ¡y tienes un entrante de lujo!
Ensalada templada de higos y piñones: Sobre una cama de canónigos y espinacas tiernas, añade higos troceados, dados de queso feta y piñones tostados. Aliña con una reducción de vinagre balsámico. Elegante, rápida y deliciosa.
El pisto de septiembre: Septiembre es el mes perfecto para hacer una gran olla de pisto tradicional porque los tomates, calabacines, berenjenas y pimientos están en su mejor momento de precio y sabor. La sugerencia del chef consiste en cortar todas las verduras en dados uniformes y pocharlas despacio, con paciencia y buen aceite de oliva, añadiendo el tomate triturado al final. El pisto es una receta mágica: puedes comerlo caliente con un huevo frito de nuestra sección de granja, usarlo frío para rellenar empanadillas o como guarnición para un bonito del norte a la plancha. Además, congela de maravilla.

Comer siguiendo el ritmo de la naturaleza no solo es más sostenible y económico, sino que es la mejor manera de disfrutar de los alimentos con todo su sabor y nutrientes. ¡Ven a Ahorramas y déjate inspirar por los colores de septiembre!


