Qué rápido pasa el tiempo. Al año 2025 le quedan apenas unos días y 2026 ya está a la vuelta de la esquina. Parece que fue ayer cuando, se acordarán los más veteranos, estábamos temiendo el llamado “efecto 2000” en las máquinas, cambiando de moneda de la peseta al euro o celebrando la entrada a un nuevo siglo, este, el XXI. Un siglo, por cierto, del que ya ha transcurrido un cuarto. Pero no es momento de nostalgia, sino de mirar hacia el futuro. Preguntémonos qué nos traerá 2026.
Sin embargo, también podemos hacernos otra pregunta sobre el nuevo año. ¿Cómo queremos afrontarlo? ¿Qué queremos cambiar en nuestra vida, cómo queremos mejorarla? En definitiva, ¿cuál es nuestro propósito de Año Nuevo para este 2026? Porque es cierto que estas fechas están llenas de clásicos: la decoración con luces y motivos navideños en las calles y en las casas, encuentros con nuestra gente querida, las mesas engalanadas con todo tipo de delicias y los siempre deseados regalos. Pero que no se nos olvide otra tradición: los propósitos de Año Nuevo.

Hay tantas metas para 2026 como tipos de persona diferente existen. Porque sí, por sus objetivos para el nuevo año podrás conocer un poco más a alguien. Comencemos por uno que no puede fallar, uno de los propósitos más populares: hacer ejercicio o apuntarnos al gimnasio. Aunque sea uno de los más extendidos, podemos identificar en él a esa persona luchadora, que no se rinde y que quiere aprovechar la vida al máximo mediante el bienestar físico. No le asustan los desafíos y en 2026 podrás encontrarle en los pasillos de fruta y verdura, pero especialmente buscando proteínas en nuestra carnicería.
Brindemos por un 2026 lleno de metas conseguidas

Si hablamos de retos y afán de superación, no todo queda en el tan necesario ejercicio físico. Aquí también entran en juego, por ejemplo, los conocimientos prácticos. Y todos hemos tenido cerca, o quizá este año somos nosotros mismos, alguien que se fija como desafío aprender algo nuevo. El abanico de posibilidades es grande para este tipo al que podríamos calificar como “el curioso” o “el inquieto”: desde apuntarse a una escuela de idiomas a aprender a tocar un instrumento como la guitarra o el piano, pasando por (y esto nos encanta) clases de cocina para dominar este noble arte. Su lugar favorito de Ahorramas está en todas partes, pero particularmente entre los frescos y la cocina internacional.
Y tenemos, por otro lado, a quien lo que más buscará en el año 2026, será la calma, la tranquilidad. Sus objetivos para los próximos meses pasan por tratar de utilizar menos el teléfono móvil, dedicar más tiempo a hábitos pausados como la lectura, conocer más en profundidad la meditación o apuntarse a yoga y pilates y pasar más tiempo de calidad, sin mirar la hora ni tener distracciones de otro tipo, junto a sus familiares y amigos. A este perfil, que podríamos llamar espiritual o cuidador (de los demás y de sí mismo) podemos verle redescubriendo una y otra vez las maravillas de nuestra pescadería y encontrando los mejores caldos, arroces, legumbres e infusiones disponibles en Ahorramas.
Estas son las tres grandes variantes de perfiles a la hora de fijarse nuevos retos para el año que comienza. Y, aunque puede haber otros desafíos, son en mayor o menor medida derivadas del tipo “luchador”, “curioso” o “espiritual”. Todos ellos buscan encontrarse mejor y ayudar también al bienestar de sus personas más cercanas. Pero hay algo que tienen en común. A todas estas personas podrás encontrarlas en nuestros supermercados buscando los productos de mayor calidad, los más frescos y variados. Durante estas fiestas, entre platos de cordero, cochinillo, pavita, pulpo, bonito o salmón, grandes estrellas de Ahorramas para las Navidades, contarán ilusionados a sus familiares y amigos sus grandes planes para 2026.
¿Y tu propósito para el nuevo año cuál es?


