Con el calor apretando en pleno verano, lo último que nos apetece a todos es pasar horas metidos en la cocina o dando vueltas al menú de la semana. Lo que de verdad buscamos cuando vamos al supermercado es llenar el carro con cosas ricas, que se preparen en un momento y que nos ayuden a llevar mejor las altas temperaturas sin rascarle demasiado al bolsillo.
Ahí es donde el melón se convierte en nuestro mejor aliado. No hay nada que apetezca más al volver a casa que abrir la nevera y encontrarte un buen plato de melón fresquito ya cortado. Es pura agua, dulzor natural y la forma más fácil y rápida de quitarte la sed o picar algo sano entre horas a cualquier hora del día.

Si nos vamos a la carne, la cinta de lomo de cerdo Duroc —ya sea adobada o al ajillo— es un auténtico salvavidas para el día a día. Como ya viene condimentada y lista para cocinar, te apañas la cena en un par de minutos a la sartén sin manchar apenas nada. Además, la carne Duroc siempre queda súper tierna y jugosa, por lo que gusta a todo el mundo en casa a la primera.
Para los que prefieren algo de mar, las anillas de potón del Pacífico son de lo más apañado que puedes tener a mano. Vienen listas para usar, completamente limpias y sin espinas, por lo que son perfectas para montarte una cena ligera en un periquete y sin complicaciones tras un día largo de playa o trabajo.

Al final, comer bien este verano no tiene por qué ser ni difícil ni caro. Pásate por tu Ahorramas más cercano, llena la cesta con estos básicos ¡y preocúpate solo de disfrutar del buen tiempo y de los tuyos!


